|
Tiempo requerido: 10 minutos
Introducción
Por lo general, el propósito
de meditar en la respiración es calmar la mente, pero la meditación que se expone a
continuación desempeña muchas otras funciones: nos ayuda a mejorar nuestra
motivación, a cultivar un buen corazón, a controlar nuestra mente y a reforzar
nuestro esfuerzo por practicar el Dharma. Además es un método especial que hace
germinar nuestras semillas de Buda y que nos prepara para el adiestramiento en el
tantra del yoga supremo.
En esta meditación se
combina el proceso de la respiración con la recitación del mantra OM AH HUM,
denominado el mantra de todos los Budas. Existen distintos tipos de mantras, pero
todos están contenidos en estas tres sílabas. Todos los Budas están incluidos en tres
grupos: el cuerpo vajra, la palabra vajra y la mente vajra. El mantra del cuerpo
vajra es OM, el de la palabra vajra, AH, y el de la mente vajra, HUM. Por lo tanto,
si recitamos estas tres sílabas con fe, recibiremos las bendiciones del cuerpo, la
palabra y la mente de todos los Budas.
Un Buda es una persona
totalmente realizada, un ser que se ha liberado por completo de todas las faltas y
limitaciones, y que ha desarrollado a la perfección todas las buenas cualidades. Así
pues, el cuerpo, la palabra y la mente de un Buda poseen cualidades especiales de las
que carecen los seres ordinarios. Cuando recitamos este mantra, debemos hacerlo con
fe sincera y generar el deseo de lograr estas cualidades.
Todos poseemos las semillas
del cuerpo, la palabra y la mente de un Buda, y si practicamos los caminos
espirituales correctos, podemos hacerlas germinar y lograr las cualidades especiales
de los seres realizados.
La meditación
· Siéntate
de manera cómoda en una silla o en un cojín. Intenta mantener la espalda relajada y
recta. Cierra tus ojos.
· Piensa: ¡Qué
maravilloso sería si me convirtiese en un Buda y alcanzase las buenas cualidades de
su cuerpo, palabra y mente! De momento no tengo el poder necesario para ayudar a los
demás, pero si alcanzo la iluminación, podré beneficiar a todos los seres. Por lo
tanto, voy a esforzarme por alcanzar el estado de un Buda.
· Enfoca tu
atención en tu respiración. Aspira con naturalidad a través de los orificios nasales.
· Al
aspirar recitamos mentalmente la sílaba OM, luego contenemos la respiración en el
corazón y recitamos mentalmente AH, y por último espiramos con suavidad a través de
los orificios nasales mientras recitamos HUM.
· Repetimos
este ciclo tantas veces como deseemos recordando el significado del mantra. (En esta
práctica, el «corazón» no se refiere al órgano físico, sino al chakra o foco de
energía ubicado en el centro del tórax y que se encuentra entre el pecho y la
espalda, más cerca de ésta que de aquél. Al principio no podremos contener la
respiración en el corazón durante mucho tiempo, pero a medida que nos acostumbremos,
podremos hacerlo con comodidad durante períodos de tiempo cada vez más largos.)
·Concluye
la meditación con una dedicación y oración para la felicidad de todos los seres
sintientes
Ahora que conocemos los
innumerables beneficios de esta meditación tan especial en la respiración, deberíamos
intentar practicarla con frecuencia.
La última meditación es un extracto de Manual de meditación por Gueshe Kelsang Gyatso. Para conocer más sobre los libros del Venerable Gueshe Kelsang puedes visitar www.tharpa-es.com
|